Mes: mayo 2015

Relaciones carnales

por Karina Spremolla @KSpremolla

Reconozcámoslo. El vínculo entre las empresas y los medios no solía ser complicado. Bastaba con apelar al dinero invertido en la pauta publicitaria para que la difusión informativa fuera casi un hecho. Los viejos periodistas, entre los que me incluyo, todavía se acuerdan de las nunca bien recibidas llamadas del gerente comercial pidiendo una nota. Refunfuñaban un poco, pero no había tu tía.

Esa práctica todavía existe. Vaya si existirá. Y aunque en muchos casos dañe sensiblemente la relación entre empresarios y comunicadores, claro está que ambas partes salen favorecidas. Pero no por mucho tiempo.

Tengo experiencia en ambos lados del mostrador. Primero como periodista. Para ello me formé, tal vez en una generación en la que una empresa era el mal necesario para financiar, en espacios debidamente diferenciados, la salida de un periódico. Pero que me librara Dios o quien fuera de nombrar una marca en una nota. Recuerdo a una correctora, entrañable ella, que cada vez que veía el nombre de un producto entre las palabras que le tocaba revisar, llamaba al editor para consultarle si aquello no sería un error de tipeo.

La vida me llevó luego a trabajar, precisamente, para esas empresas. Y entonces los malos pasaron a ser los periodistas, esos seres soberbios o malintencionados, que poca o nula atención prestaban a la valiosa información que tan cuidadosamente se elaboraba desde los departamentos de marketing.

El problema era que no había puntos de contacto entre los que estaban a uno y a otro extremo del puente. Comprender lo que hace el otro y descubrir dónde están los intereses comunes. Las relaciones públicas resolvieron algunos de estos puntos. Tuvieron la audacia de saltearse escollos, trazar instancias de encuentro y comenzar a tejer relaciones eficientes y de largo plazo.

¿Cómo? Desde las empresas, respetando la labor del periodista que no es otra cosa que un buscador de información. Dándole lo que busca. Atendiendo sus llamados. Siendo honesto al responder y sin disfrazar de noticia algo que no lo es. Muchas veces, por hacer esto, algunos empresarios pierden de vista que sí hay cosas de su negocio que vale la pena comunicar.

Desde la trinchera periodística, es esencial romper ciertos mitos y comprender que las empresas también son proveedoras de información. Y que lo que antes se publicaba únicamente para honrar la pauta publicitaria, hoy puede ser una oportunidad para conocer más sobre economía y mercados. No en vano es lo que hacen hoy los medios que cuentan con espacios –e incluso suplementos- dedicados a recorrer la información empresarial. Una buena noticia que llevó a las organizaciones a perfeccionar el modo de entregar información a la prensa.

Sólo generando un círculo de confianza las relaciones entre medios y empresas lograrán ser más sanas, ricas y duraderas. Dejarán de ser encarnizadas para convertirse en un poco más carnales.

¿Estás preparado para comenzar a tender puentes? Te aseguro que saldrás ganando.

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